Los activos digitales permiten un ecosistema de transacciones e innovaciones conectado a nivel mundial, pero su naturaleza fluida también crea oportunidades para que los delincuentes cometan delitos. La realidad es que un solo clic erróneo puede ser suficiente para vaciar sus activos.

Muchos, sin saberlo, realizan acciones que comprometen su seguridad en línea, desde cómo gestionan sus carteras de criptomonedas hasta cómo interactúan con los servicios en línea cotidianos.

Dado que una de las mejores formas de mantenerse seguro es ser consciente de los riesgos, compartimos cinco cosas que pueden comprometer su seguridad en línea. 

1. Separar las carteras calientes y frías 

Para garantizar la máxima seguridad, lo más recomendable es almacenar la mayor parte de sus activos en una cartera fría. Al no estar conectadas a Internet, los hackers no tienen acceso directo a ellas. Las carteras frías utilizan dispositivos aislados (no conectados a Internet) y requieren el manejo de claves fuera de línea. Aunque esto puede ralentizar los tiempos de transacción, es la mejor manera de proteger sus inversiones contra ataques maliciosos.

Por el contrario, las carteras calientes están conectadas directamente a Internet y permiten un acceso rápido y transacciones más rápidas. Al igual que las carteras físicas, las carteras calientes son ideales para activos que se negocian o utilizan habitualmente para realizar compras. Conservan el acceso, pero también aumentan el riesgo de sufrir un ataque exitoso por parte de piratas informáticos.

Un enfoque habitual para equilibrar la seguridad y la accesibilidad consiste en mantener una parte de los activos digitales en carteras calientes para facilitar el acceso y el resto en almacenamiento en frío para su custodia. Encuentre más información sobre carteras.  

2. Piénsalo dos veces antes de hacer clic en enlaces desconocidos o sospechosos.

Es mejor estar siempre atento a los delincuentes que utilizan ataques de phishing para intentar robar su identidad, información o activos digitales. Esto es válido tanto para el sector financiero tradicional como para el de las criptomonedas. 

Así es como suele funcionar: 

  1. Un hacker envía correos electrónicos o mensajes de texto masivos que parecen provenir de una fuente legítima, como una plataforma de intercambio de criptomonedas o un proveedor de monederos electrónicos. 

  2. Después de ganarse la confianza de la víctima, el phisher la dirige a un sitio web que parece auténtico y la incita a introducir información confidencial, como claves privadas. 

  3. Con esta información, el hacker puede acceder a la cartera de la víctima.

Los phishers suelen ofrecer incentivos falsos, como un airdrop falso, o afirman que hay un problema urgente con una cuenta. Sugieren hacer clic en un enlace para «solucionar» la situación.

Otra forma popular de phishing es crear nombres de dominio que sean visualmente similares a sitios populares. Estos «clones» suelen aparecer en los primeros puestos de los resultados de búsqueda y te dirigen rápidamente a un enlace para vaciar tu cartera. Verifica siempre el nombre de dominio y utiliza marcadores cuando sea posible para asegurarte de que no estás utilizando uno falso.

Para protegerse, compruebe siempre la dirección de correo electrónico; por ejemplo, es poco probable que una empresa de criptomonedas legítima utilice una dirección de Gmail. ¿El tono o la imagen de marca son diferentes a lo que está acostumbrado? ¿Hay múltiples errores ortográficos? 

Confía en tu instinto: si algo te parece raro, tómate un momento para parar y pensar antes de seguir adelante.

3. Ten cuidado al conectarte a redes Wi-Fi públicas.

Según Aura, una empresa dedicada a la seguridad en Internet, casi la mitad de los estadounidenses utilizan puntos de acceso Wi-Fi públicos para realizar transacciones financieras. 

Cuando no están protegidos, estos puntos de acceso pueden convertirse en un terreno abonado para personas malintencionadas que buscan robar identidades, inyectar malware, obtener contraseñas o atacar a los usuarios con anuncios de phishing.

Las soluciones para protegerse incluyen el uso de una red privada virtual (VPN), software antimalware, gestores de contraseñas seguras y protección antivirus. Si no está seguro de si un punto de acceso público es seguro, lo mejor es evitar por completo el uso de la red.

4. Verifique la legitimidad de las llamadas telefónicas.

Esto es especialmente cierto cuando no conoces a la persona que llama y/o te solicita información personal. Los estafadores, según el Comisión Federal de Comercio (FTC), han ideado innumerables formas de estafar a la gente por teléfono. A menudo, solo necesitan una pequeña cantidad de información personal para robar su identidad.

Los estafadores pueden falsificar números de teléfono para que parezcan legítimos, fingiendo ser del FBI, la Administración del Seguro Social o incluso de su banco. Pueden ofrecerle mejorar su puntuación crediticia, proponerle una inversión en criptomonedas infalible o inscribirle en una prueba gratuita, y luego pedirle su información bancaria o de tarjeta de crédito.

Si una llamada parece sospechosa, la FTC sugiere colgar y llamar directamente a la organización utilizando un número verificado. Por ejemplo, si la persona que llama dice ser de su banco, llame al número que aparece en el reverso de su tarjeta de débito. Si descubre que el número no es legítimo, bloquearlo

La mejor manera de mantenerse seguro es ser escéptico. Pregúntese: «¿Por qué mi proveedor de correo electrónico me llama y me pide que haga cosas con mi cuenta?». La realidad es que, en el 99,99 % de los casos, no lo harían. 

5. Si suena demasiado bueno para ser verdad...

Probablemente ya sabes cómo termina la historia. 

Si alguien le ofrece una oportunidad de inversión poco clara con promesas de «ganancias rápidas» o «altos rendimientos garantizados», es casi seguro que sea demasiado bueno para ser verdad. No permita que el miedo a perderse algo le lleve a tomar decisiones de las que luego se arrepentirá.

Frases como estas deberían hacer saltar las alarmas:

  • ¡No te lo pierdas!

  • Comprar ahora.

  • Disponible solo durante la próxima hora.

  • Hacerse rico rápidamente. 

  • Altos rendimientos... garantizados. 

  • ¡Beneficios increíbles!

  • Oportunidad exclusiva. 

El FBI Portland La oficina ofrece dos consejos adicionales: nunca envíe dinero ni invierta basándose únicamente en el consejo de alguien a quien solo conoce por Internet. Realice siempre su propia investigación. Además, no comparta detalles sobre su situación financiera con personas que no conoce o en las que no confía; limítese a fuentes fiables.

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