El panorama normativo de las criptomonedas está experimentando cambios significativos a un ritmo notable, lo que supone oportunidades y retos únicos para las instituciones financieras tradicionales. A pesar de la volatilidad del mercado, la adopción institucional de las criptomonedas sigue aumentando de forma constante, y los principales bancos, gestores de activos y empresas de servicios financieros están empezando a ampliar su oferta de criptomonedas para satisfacer la creciente demanda.
En este contexto de impulso del sector, el panorama normativo también ha experimentado una transformación significativa. Boletín de Contabilidad para el Personal (SAB) 121, publicado en marzo de 2022 por la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), estableció unas directrices contables que supusieron un obstáculo para muchas instituciones que deseaban entrar en este sector. Sin embargo, un acontecimiento crucial en diciembre de 2024 derogó estos requisitos con la introducción de la SAB 122, lo que proporcionó a los bancos y a los corredores de bolsa una vía más clara para desarrollar ofertas de criptomonedas que cumplieran con la normativa sin las restricciones contables.
Comprensión de la SAB 121
La norma SAB 121 se introdujo como respuesta al creciente número de instituciones que comenzaban a custodiar criptoactivos. Esto impuso requisitos contables sustanciales a las entidades que deseaban salvaguardar criptoactivos debido a los riesgos tecnológicos, legales y normativos percibidos asociados con la tenencia de estos activos. Las directrices de la SEC incluían la obligación de las instituciones de:
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Reconocer en los balances un pasivo equivalente al valor razonable de los criptoactivos que se mantienen.
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Reconocer un activo correspondiente que refleje la obligación con los titulares del activo.
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Proporcionar una valoración del valor razonable de estos activos y pasivos en cada período de presentación de informes.
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Proporcionar información detallada sobre los riesgos relacionados con la protección de los criptoactivos.
Al exigir a las empresas que mantuvieran activos criptográficos en sus balances, la SAB 121 creó ineficiencias de capital que hicieron que los servicios criptográficos institucionales resultaran prohibitivos. Sin embargo, con la introducción de la SAB 122, el panorama normativo está cambiando, lo que crea nuevas oportunidades para que las instituciones financieras tradicionales entren en el espacio criptográfico.
¿Qué cambió con la SAB 122?
SAB 122, publicado en diciembre de 2024, derogó efectivamente la SAB 121 y sus requisitos, lo que supuso un cambio significativo y más pragmático en el enfoque regulador. Aunque la SAB 122 no elimina todos los retos normativos, reduce las restricciones de capital a las que se enfrentaban anteriormente los bancos, lo que hace viable ofrecer servicios de activos digitales sin repercusiones importantes en el balance.
Diferencias clave:
Qué significa esto para los bancos y los corredores de bolsa
Los bancos y los corredores de bolsa han sido cautelosos durante mucho tiempo con respecto a las criptomonedas debido a la incertidumbre regulatoria y las preocupaciones sobre los balances. Con la SAB 122, las instituciones financieras tradicionales ahora pueden:
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Menores barreras de entrada para los servicios criptográficos.
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Ofrecer servicios de custodia de criptomonedas sin requisitos excesivos de balance/capital.
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Ampliar sus servicios a clientes institucionales que buscan soluciones reguladas para activos digitales.
A medida que las finanzas tradicionales y las criptomonedas continúan convergiendo, ahora es el momento de que los bancos y los corredores de bolsa exploren sus estrategias de activos digitales. Si bien este cambio normativo hace que las criptomonedas sean más accesibles para estas instituciones financieras tradicionales, sigue siendo importante que las instituciones tengan en cuenta que la custodia y los servicios de criptomonedas requieren conocimientos especializados y una infraestructura confiable.
Cómo puede ayudar BitGo
BitGo se posiciona como el custodio independiente calificado líder del sector, diseñada específicamente para clientes institucionales. Durante más de una década, hemos estado a la vanguardia en la creación de infraestructuras seguras y conformes con la normativa para criptomonedas. Nuestra longevidad en este ámbito no solo es una prueba de nuestra resiliencia, sino también de nuestro compromiso continuo por aportar a la industria una seguridad de nivel institucional y el cumplimiento normativo. BitGo se diseñó desde cero para cumplir con los rigurosos estándares que exigen los bancos y los corredores de bolsa. Nuestra plataforma de custodia incorpora:
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250 millones de dólares en cobertura de seguro(1)
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Marcos de cumplimiento de BSA/AML
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Procedimientos y controles exhaustivos alineados con los controles financieros tradicionales.
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Infraestructura API robusta que se integra con los sistemas bancarios existentes.
BitGo ocupa una posición única en la intersección entre las finanzas tradicionales y la tecnología. Nuestro equipo directivo cuenta con décadas de experiencia tanto en Wall Street como en Silicon Valley. Esta doble experiencia nos permite comprender tanto las realidades normativas a las que se enfrentan los bancos como las innovaciones tecnológicas que hacen que las criptomonedas sean tan poderosas.
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